# Sumario / CUERPOS PARA UN PAISAJE

Cuerpos para un paisaje

>> Fotos Carlos Furman
 

Lisi Estaràs estrenó SapiensRabia en la Sala Martín Coronado. “Me gusta que la gente que no está familiarizada con la danza venga a ver un espectáculo y pueda decir: no entendí nada, pero me emocioné”.

 

“Trabajo con la idea del ser humano en este mundo y en su condición, en lo que es la emoción y el estado del cuerpo, en el cuerpo como detonador y como centro”. Quien habla es Lisi Estaràs, coreógrafa cordobesa residente en Bélgica, quien presentó SapiensRabia en la Sala Martín Coronado, su última creación para el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. La convocatoria surgió de la dirección artística del Ballet, cuando Andrea Chinetti y Miguel Ángel Elías, en un intento por propiciar saltos de riesgo artístico, comisionaron a la misma Estaràs y a Marcelo Savignone –director teatral que viene afirmando sus recorridos en la escena independiente–, dos trabajos de creación para la compañía.

Acostumbrada a trabajar con grupos pequeños, Estaràs pensó que sus materiales no funcionarían con la cantidad de intérpretes del Ballet. El montaje demostró lo contrario. “Me gusta la fuerza que tienen los grupos numerosos. Es enriquecedor tener a esta cantidad de personas haciendo lo mismo, que nunca es lo mismo”. Esta experiencia abrió perspectivas en su trabajo, siempre en relación a un material “muy nervioso y abrupto, que tiene que ver con el caos que tenemos en la cabeza y las emociones que se van mezclando”.

En este caso, se trata de un abordaje onírico, sensual y expansivo sobre los avatares de la vida contemporánea. “Quería hacer capítulos sobre qué define lo que somos, el estar solo, el encuentro con el otro, lo ritual, lo religioso, lo popular, lo arcaico. Así surgió esta obra específica para este grupo de bailarines”. Es la primera vez que la coreógrafa, integrante de Les Ballets C. de la B., prestigiosa compañía del belga Alain Platel, crea un espectáculo con el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín.  

En el trabajo con los bailarines, destaca la apertura para recibir estímulos diferentes. “Son técnicamente excepcionales. Sentí que aceptaban las propuestas y trabajé muy a gusto. Como bailarines, trabajan mucho en que un movimiento lleve a otro, como un flow. En cambio, propuse lo contrario, el noflow, que es totalmente antiorgánico. Aprenderlo es complicado, porque todos los movimientos son abruptos, pero cuando uno entra en el hábito, hacerlo es muy placentero”. 

Su abordaje siempre por temáticas, en SapiensRabia se configuró a partir del sentimiento de estar solo en un lugar lleno de gente. “Lo sensual, lo sexual, el encuentro con el otro y cómo lo carnal toma forma”. Estos motivos se estructuraron en capítulos que incluyen propuestas personales de los bailarines, integradas a los movimientos. “Hay algo que este individuo quiere decir, durante las improvisaciones, que tal vez no sabe pero que eventualmente vamos a descubrir. Me gusta dar lugar a que suceda, no pensar al bailarín como un instrumento”.

En relación con la música, convive en la puesta un soundscape de la naturaleza, el viento, en un plano terrenal y abstracto. “Hay un sonido de base que está siempre presente, desde que el espectador entra a la sala. Me gusta ambientarlo hasta el final”. La mezcla entre lo sagrado y lo banal se expresa en la convivencia entre O, solitude de Henry Purcell (“cuando esté en la tierra acostado, y ya no tenga más penas en mi corazón”) y la irrupción de Miss Bolivia, en una ambientación que puede ser el futuro o también un pasado lejano, indefinido.

Con tiempos de creación más acotados en el teatro oficial, Estaràs empezó los ensayos con propuestas y materiales estructurados en capítulos. “Ahora hay que tomar libertad dentro de la estructura, en la interpretación de los bailarines, cómo pueden profundizar lo que hacen. Está muy presente la idea del individuo y el grupo, cómo puedo seguir siendo una personalidad dentro de un grupo y ese compromiso: la fuerza del individuo y la del colectivo. Aunque los intérpretes se mueven en grandes unísonos, los materiales van personalizándose, son distintos”.