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Un viaje al interior del miedo

 

El cantautor catalán está de regreso en Buenos Aires para estrenar mundialmente Miedo, espectáculo multimedia que a través de música y canciones, textos teatrales y tecnologías vanguardistas, propone un viaje personal por las sensaciones, las emociones y los sentimientos que produce ese fantasma que habita en nuestro interior: el miedo.

 

Surrealista, provocador, polémico, infantil, anarco, cabrón, burlón, tierno, irónico… son todos rasgos que aparecen para definir a Albert Pla, cantante-compositor-actor-performer español, permanente enfant terrible de la escena musical que ha regresado a Buenos Aires, donde ha sabido ganarse un público devoto y constante desde comienzos del nuevo siglo.
Esta vez eligió a esta ciudad para estrenar Miedo, un espectáculo multimedia creado junto con Mondongo, el renombrado grupo de artistas plásticos argentinos. A través de música y canciones, textos teatrales y tecnologías vanguardistas, Miedo propone un viaje íntimo, muy personal, desde la infancia hasta más allá de la sepultura, por las sensaciones, las emociones y los sentimientos que produce ese fantasma que habita en nuestro interior: el miedo.
Aquí y en todas partes, Albert Pla ha sabido sembrar una reputación de personaje difícil de entrevistar: suele responder con silencios prolongados o con monosílabos que desconciertan o directamente ponen en ridículo al entrevistador. Hoy, en una tarde calurosa de enero en el Teatro Regio, mientras que técnicos y asistentes van de aquí para allá ajustando los últimos detalles de la producción previos al estreno, el catalán se muestra afable y dispuesto a responder. Es probable que esta actitud abierta se deba a que le hemos prometido no preguntarle por el asunto de la autonomía de Cataluña, tema que lo tiene cargado. Es probable.

 

—¿Cuál es el germen de Miedo, el espectáculo que estrena en Buenos Aires?
—El asunto empezó a partir de un comentario a mi compañero Raul Refree. Quería hacer unas canciones sobre el miedo. Él me mandaba unas músicas cada día y yo se las devolvía con las letras. Al principio, la idea era hacer unas canciones infantiles. Pero la cosa fue creciendo y creciendo. Después, me acordé de que hacía rato que quería trabajar junto con los de Mondongo y me pareció muy oportuno. Que el tema encajaba muy bien con parte de su obra, que podría integrarla en ese concepto de “miedo”. También había trabajado con Nueveojos, unos chavales que se especializan en mapping y escenografías con videos. Y pensé que era un buen momento para juntar todo eso. Y así se fue armando todo.

—¿Cómo conoció a los Mondongo?
—Fuimos vecinos de vacaciones y entablamos amistad, con los niños y todo eso. Siempre nos prometíamos hacer algo juntos. Y nos fuimos juntando en el camino.

—Se dice que fueron armando en el espectáculo viviendo juntos, como en una comunidad.
—El proceso fue muy fluido. Es una costumbre para nosotros trabajar en casa, donde tenemos un estudio abierto las veinticuatro horas. Después, en el pueblo donde vivíamos, nos prestaron un teatro y allí fuimos armando todo el espectáculo junto con Pepe Miravete. Hacemos colonia y ahí vamos armando todo.


—¿Es difícil actuar en un escenario virtual, sin referencias, en la oscuridad y con la necesidad de una precisión de relojería?
—Es un poco jodido (risas) pero divertido al mismo tiempo. Al final se ha simplificado mucho y hay muchas maneras de hacerlo. Y te vas divirtiendo aunque estés ahí tu solo. Debes recurrir a tu propia imaginación.

—¿Uno olvida que está en medio de toda esa parafernalia?
—Tienes que estar consciente todo el tiempo. Confío en que se vea porque si no se complica.


—¿ Por qué quiso trabajar con los miedos?

—Me parece sugerente. Como Guerra, mi anterior espectáculo. Son temas que dan para mucho, pero no por una razón en especial. Aparecen veinte ideas y hay una que da para hacerla ahora. Y ahí nos lanzamos a hacerla.


—¿Es igual estrenarla en Buenos Aires que en cualquier otra ciudad?

—Podría decir que sí, que me da igual. Pero estoy muy contento de que sea aquí porque hace ya unos cuantos años que venimos y, poco a poco, nos hemos hecho de un público que le interesa lo que hacemos, que viene a menudo, y nos pareció que estaba bien estrenarlo aquí.


—¿El Teatro Regio resultó un espacio adecuado?

—El espectáculo tiene sus limitaciones en cualquier espacio, por lo que este teatro resulta un espacio como cualquier otro.


—¿Cuáles son los miedos personales de Albert Pla?
A esta edad, cuando uno empieza a reflexionar mucho…

—Pues… no sé. Sabía que ibas a hacerme esta pregunta (risas) y todavía no me he preparado para dar una respuesta…

 


MIEDO
Ficha técnica

Idea original Albert Pla
Diseño de arte Mondongo
Protagonista Albert Pla
Coordinación de producción Pedro Páramo, Diana Glusberg
Coordinación de producción (CTBA) Natalia Uccello
Asistencia de dirección (CTBA) Rosana Rodríguez, Daniela Sitnisky, Jeremías Sapire
Dirección técnica de la compañía Xavier Gibert

Diseño de sonido Kei Macias
Diseño y posproducción de sonido Judith Farrés
Iluminación de la compañía Russo
Escenografía cube.bz
Diseño visual Nueveojos
Música y canciones Albert Pla, Raül “Refree”
Dirección Pepe Miravete
Duración 80 minutos
Estreno: 25 de enero
Despedida: 11 de marzo

Teatro Regio
Temporada 2018