# Dossier 8 / MúSICA, BAILE Y DANZA EN EL HALL DEL SAN MARTíN / PASIóN, HABILIDAD E IMAGINACIóN NOTAS RELACIONADAS       

Pasión, habilidad e imaginación

 

En 1990, Ohad Naharin, uno de los coreógrafos más prestigiosos e influyentes del mundo, creó su propia técnica de movimiento, a la que denominó “Gaga”: se caracteriza por mantener los brazos, las piernas y la espalda absolutamente flexibles, mientras que el cuerpo se sostiene por un profundo arraigo al suelo, lo que permite movimientos explosivos y dinámicos. El principal objetivo para su creador es que sus bailarines sientan dentro de sí cada parte de su cuerpo y cada detalle del movimiento.

 

Suele decirse que la necesidad agudiza el ingenio. El lenguaje Gaga surgió de una necesidad: su creador, el coreógrafo israelí Ohad Naharin, se vio obligado a cambiar sus patrones de movimiento por causa de una grave lesión que sufrió en la espalda. Así buscó –y descubrió– nuevas formas y sensaciones.
Gaga es un método de trabajo que explora el movimiento a través de técnicas de improvisación centradas principalmente en el desbloqueo del cuerpo. Es la técnica que usan los bailarines de la compañía Batsheva Dance de Israel, dirigida por Naharin desde 1990, aunque no está enfocada únicamente a los bailarines profesionales, sino que es una práctica que puede realizar cualquier persona. 
Según Naharin, los bailarines de su compañía deben tener pasión, habilidad e imaginación. Gaga trata de la eficiencia del movimiento, de su propia forma. Durante la práctica, no está permitido mirarse al espejo, ya que se trata de “descubrirse” gracias al poder de la imaginación y la musicalidad.
“Si no fuera por el movimiento, que no será vinculante, si no fuera por la existencia, no vamos a experimentar la emoción”, asegura Naharin.
El método Gaga posee una serie de palabras, a modo de código, que significan formas particulares y que indican las partes del cuerpo que intervienen en el inicio y el sentir de ese movimiento.
El resultado son movimientos originales y precisos, extremidades muy flexibles, ráfagas explosivas y una gran vitalidad. Todo ello hace que, al combinar explosividad física en contraste con la calma, las obras de este coreógrafo provoquen un gran impacto en el público.