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Un genio polaco varado en Buenos Aires

>> Fotos Carlos Furman
 

Semblanza de uno de los escritores de vanguardia más destacados del siglo XX, quien a partir de su estancia en la Argentina terminó influyendo a grandes escritores como Piglia, Saer y Fogwill.

 

Novelista y dramaturgo, Witold Gombrowicz es, junto con James Joyce y Franz Kafka, uno de los escritores de vanguardia más destacados del siglo XX. Nació en 1904 en Malowszyce, una localidad cercana a la polaca Varsovia, en el seno de una familia acomodada. Estudió Derecho en Polonia y Francia, aunque con poco interés y se graduó más que nada para seguir recibiendo dinero de sus padres, mientras frecuentaba los cafés literarios de Varsovia y aparecían sus primeros relatos bajo el título Memorias de los tiempos de la inmadurez y la pieza teatral Yvonne, princesa de borgoña, recibidos con nula repercusión por la crítica. En 1937 publicó Ferdydurke, una novela sorprendente que será valorada recién veinte años después. Invitado por una compañía de navegación polaca al viaje inaugural de la embarcación Chroby, en 1939 llegó a Buenos Aires para una breve estadía pero estalló la Segunda Guerra mundial y decidió quedarse. Su estancia en la Argentina se prolongó hasta 1963, casi 24 años en los que vivió prácticamente al margen de la vida literaria (es conocido el desprecio que sufrió por parte de Borges, Bioy Casares y Victoria Ocampo, que el autor celebraba con malicia) y sobreviviendo en condiciones precarias. Sin embargo, en este país Gombrowicz compuso lo mejor de su obra, que influyó a casi toda la generación posborgeana, desde Ricardo Piglia, pasando por Germán García y Fogwill hasta Juan José Saer, además de moldear a un grupo de jóvenes discípulos alrededor de las mesas del célebre Café Rex, experiencia que pasó a integrar la mitología literaria porteña. Durante su exilio argentino, Witoldo (como lo apodaban sus acólitos) escribió las novelas Transatlántico, Pornografía y Cosmos, la pieza teatral El casamiento, la comedia musical Opereta y buena parte su Diario, además de reinventar sus Memorias de los tiempos de la inmadurez, a la que rebautizó Bacacay en homenaje a la calle de una de las pensiones donde vivió en Buenos Aires. De regreso a Europa publicó Cosmos (1966), por la que obtuvo el Prix International de Littérature, y se radicó en Francia, donde finalmente encontró el reconocimiento por su extraordinaria producción literaria. Witold Gombrowicz falleció en su residencia de Vence, Francia, en 1969. En el Teatro San Martín, Jorge Lavelli (quien en 1963 había dado a conocer a Gombrowicz en Europa con una notable puesta de El casamiento en París), estrenó en 1972 su obra Yvonne, Princesa de Borgoña. Y en 1981, la directora Laura Yusem puso en escena en la Sala Martín Coronado una nueva versión de El casamiento, con un elenco integrado por Ulises Dumont, Juana Hidalgo, Mario Pasik, Aldo Braga, Graciela Araujo, Roberto Castro y Horacio Peña, entre otros.