# Dossier 5 / TRES VECES AL AMANECER / ESCRIBIR ES UN PLACER FíSICO, ES COMO VOLAR NOTAS RELACIONADAS     

Escribir es un placer físico, es como volar

Por Juan Cruz >> Fotos Carlos Furman
 

A propósito del estreno de la versión escénica de su novela Tres veces al amanecer en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, publicamos una breve entrevista con el escritor italiano Alessandro Baricco, autor de Seda y Novecento.

 

 

‒¿Qué le hace escribir?
‒Escribir es un placer físico. Es como volar. Un juego. Como jugar al ajedrez con alguien.

‒¿Sirve para escapar?
‒De pequeño, leer era un modo de escapar. Pero escribir es un modo de vivir en un mundo que nos parece más real, más peligroso… Más real y más verdadero.

‒¿Y ahora qué es leer?
‒Un modo de aprender cosas que no sé. Yo leo mucha no ficción, pero en cuanto a la novela… Ahí trato de ver si los otros han inventado algo nuevo. Lees veinte páginas y ya… De vez en cuando, lees un libro que aún es un placer. Es muy difícil leer un libro que te capture completamente.

‒¿Qué libros le han marcado?
‒Los que me han marcado en la vida y en la profesión son pocos. Seguramente Viaje al fin de la noche de Céline, El guardián entre el centeno de Salinger… Dickens, Rebecca West, Faulkner…

‒¿Y sigue siendo igual de placentero leer para un escritor?
‒Algunas veces, si encuentro que algo es verdaderamente bueno, tengo la tentación alocada de dejar de escribir porque otro escribe mejor que yo. Pero después lo pienso mejor y se me pasa. Son pocos los escritores que me han hecho entrar en crisis. Lo he entendido leyéndolos. Unos tocan el pianoforte, yo toco el violín.

‒La música. Céline tiene música y rompe.
‒Céline lo rompe todo, pero es mucha música. Algunos autores son más musicales que otros. Kafka no era musical; algunos son música pura. Y aunque no lo parezca, Dickens era muy musical.

‒Y su propia música es un poco de colores…
‒Quizá… Lo único italiano que tengo es la música, no soy un escritor muy italiano… Creo que he nacido en otra parte. Borges era ciego y está lleno de color.

‒¿Tiene música este tiempo que estamos viviendo en Europa?
‒Música y colores. Es un momento muy rico… Durante tiempo hemos vivido en un mundo congelado. Ahora en cambio está de nuevo la historia. Los humanos creemos estar en una vida muy cómoda, pero el destino complica la vida.

‒¿Y nos hace bien este desorden?
‒El desorden es dinámico, el movimiento es vida. He vivido en años en los que no sucedía nada en Europa: lo único que funcionaba era ganar poder, dinero.

‒¿Qué no le gusta?
‒La vuelta de los nacionalismos. La creación, de nuevo, de una cultura difusa de la verdad, una incapacidad gravísima para ver el sentido de la democracia.

‒¿Cómo le ha construido la literatura como ser humano?
‒Los libros, como la música y las personas, me han ayudado a tener una idea de la belleza. La belleza no existe, pero sí ejemplos de cosas bellas. Los encuentras en los libros.

‒Leer es una luz…
‒Siempre.

Publicado originalmente en la sección “Babelia” del diario El País de España, 25 de abril de 2016.